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Por: Rita Portela López EL VOCERO
Un enlace de ensueño. Eso fue lo que vivieron la noche del sábado William Omar Landrón, mejor conocido como Don Omar, y su ahora esposa Jackie Guerrido.
En una breve ceremonia nupcial, dirigida por el pastor Bobby Cruz, hijo, la pareja se dio el sí sin titubeos en medio de aplausos y expresiones de cariño de parte de familiares, amigos y colegas.
El intérprete de “Angelito” fue el primero en desfilar, visiblemente nervioso, pero con aspecto impecable, junto a su hermano Luis Landrón, quien fungió de padrino.
El Don no llevó trenzas sino un repelado aguantado a la nuca que lo hacia ver como un verdadero rey. Al menos media hora esperó en el altar, ubicado en una terraza del hotel Ritz Carlton de Isla Verde cubierta con telas blancas para evitar que los paparazzi, que rondaban el lugar en helicópteros, pudieran captar imágenes de su unión.
Cuando la orquesta tocó la marcha nupcial desfilaron, a través de tres arcos decorados con espigas florecidas y hortensias lilas y rosadas, la madre de William, su hermana, su hijo mayor Daniel, quien portó los anillos. Le siguió la madre de la novia, su hermana María Guerrido, que sirvió de madrina, y su hija. De la mano de su hijo Tomas Ramírez Guerrido, Jackie, hizo su entrada triunfal radiante y feliz.
Desde ese instante los novios no se quitaron los ojos de encima, parecía como si no hubiera mas nadie en el salón que albergaba más de 300 invitados.
Una vez ante el pastor se fue la luz y hubo problemas con el sonido. Esto no mermó en el ánimo de los presentes, ya que el reverendo continúo en voz alta el rito matrimonial. Fue su padre, el salsero Bobby Cruz, quien bendijo la pareja con consejos y conocimientos religiosos que culminaron con una frase dirigida a la novia. “Jackie somete y obedece a William”, que arrancó un “yes” del rapero y las risas de la audiencia.
Más tarde, con los ojos llorosos el cantante dijo “acepto” seguido por un “Yes I do” de su ahora esposa que fue aplaudido por todos.
Ambos sellaron su amor con un beso, que la telerreportera de “Despierta América” trató de tapar con su ramo, pero fue imposible por lo extenso del mismo y la pasión que le impuso el artista.
Recepeción real
De la mano salieron del lugar rumbo a la recepción, ubicada en el “ballroom” de la hospedería, donde la decoración era digna de reyes, quizás haciendo alusión a la producción más reciente del artista, “King of kings”, ya que parecía como si se entrara a un espacio medieval contemporáneo.
Los colores eran lila, rosado, crema y dorado. En las mesas había arreglos gigantescos y otros más pequeños con espigas florecidas, hortensias y rosas. La mantelería con las siglas de ambos “JW” o “LG”, los cubiertos y las copas eran para estrenar, porque todas fueron mandadas a hacer con las especificaciones de la pareja. Estas incluían un baño de oro para cada una de las piezas y en el caso de las servilletas un bordado dorado.
El menú consistió de una sopa de calabaza con infusión de coco, una ensalada mixta con nueces caramelizadas y aderezo de parcha seguido por un sorbete de champagne sobre gelatina de fresas para limpiar el paladar. El plato principal fue un filete de res asado en salsa de vino tinto en combinación con un rabo de langosta con limón y vino blanco acompañados de un risotto de trufas y vegetales frescos.
El postre fue una bandeja de miniaturas de dulces surtidos y entrada la noche el bizcocho nupcial. Este último fue impresionante y constó de dos pasteles. El primero, el más grande y ostentoso, tenía 10 niveles decorados con cristales swarovski y flores en papel dorado de pastillaje comestible y el segundo, mas pequeño pero no menos vistoso, dio mucho de que hablar con una corona en el tope y cinco tortas en colores violeta y dorado.
Don y Jackie hicieron su entrada al salón luego de que todos los invitados estuvieran acomodados para bailar su canción, el tema “No one” de Alicia Keys, a manera de bolero. Continuaron la danza con algunos familiares y se desaparecieron hasta que les llegó el turno de comer. Ingirieron parte de los comestibles y realizaron una ronda, a través de la treintena de mesas, para saludar y agradecer la presencia de los invitados.
De la parte del novio figuraron Tito “El Bambino”, Rkm & Ken Y, Raphy y Víctor Pina, Ivy Queen, Yaga & Mackie, DJ Eliel, Mario VI y los nuevos bachateros que lanzará próximamente. Mientras que de la parte de ella estaban Tony Andrade, Don Francisco, Raúl de Molina, Ana María Canseco, Neyda Sandoval, los esposos Fernando del Rincón y Carmen Dominici, y Yuri.
Don Francisco estuvo a cargo del brindis que elaboró entre chistes con títulos de algunas de las composiciones de Don Omar. Dijo que “Don dejará de ser un ‘bandolero’ y esta noche Jackie le dirá ‘dale Don, dale’. El nunca la llamará ‘pobre diabla’ y le cantará la ‘canción de amor”. La música estuvo en manos de Gilberto Santa Rosa, Karis y Grupomanía.
La seguridad fue muy estricta. Todos fueron ponchados con tinta fluorescente e invisible y verificados con detector de metales e infrarrojos. No se permitieron bolígrafos, celulares, ni cámaras. La ceremonia estuvo cerrada a los medios de comunicación, ya que los derechos de publicación fueron vendidos a la revista TV Notas.
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